A pesar de las graves crisis que afectaron a la sociedad
feudal en el siglo XIV, que debilitaron a todas las clases sociales
indiferentemente de su poderío político y económico, la literatura continuó con
su evolución iniciada en el siglo anterior.
La culturalización de la nobleza, y el esmero de la iglesia
por seguir adoctrinando la población, hizo que la narrativa continuase teniendo
un fin didáctico. Gracias a la labor del rey Alfonso X en el siglo anterior, se
introdujeron nuevos temas y formas narrativas a la literatura en prosa castellana,
y además, gracias a la figura de Juan Ruiz, se dio continuidad al mester de
clerecía.
Como grandes escritores de este siglo tenemos al ya nombrado
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, que continuó el mester de Clerecía, cuya gran obra
es El Libro del Buen Amor, y a Don Juan Manuel, un noble castellano el
cual es reconocido como el primer escritor que busca un estilo propio, cuya
gran obra es El Conde Lucanor.
Los dos escritores, aunque pertenecientes a dos clases
sociales distintas, las cuales estaban en disputas constantes por la supremacía
política, escriben una literatura doctrinal, con intención de educar a la población,
aunque los dos van dirigidos a diferentes clases sociales, ya que la enseñanza
del Arcipreste de Hita va más dirigida a toda la sociedad, la de Don
Juan Manuel va exclusivamente dirigida a la nobleza, ya que resuelve
situaciones que se le plantean a esa clase social.
Además, ambos escritores añaden cosas nuevas a la
literatura, como la creación de un estilo propio y de la utilización un cuidado léxico y vocabulario por parte de Don Juan Manuel, así como la innovación de Juan Ruiz en El
Libro del Buen Amor, en forma de introducción de elementos contradictorios,
como la religiosidad y el vitalismo profano o el tono serio pero a la vez
burlesco.
Así pues, a pesar de las graves crisis que sufrió la
sociedad feudal durante este siglo, el siglo XIV no fue un mal siglo para la
literatura castellana, sino que continuó su evolución iniciada en el siglo
anterior por Alfonso X y el mester de Clerecía y creo obras maestras como son el
Libro del Buen Amor o El Conde Lucanor.
Escrito por Miquel Muñoz