Narrativa del Siglo XIV



Marco Histórico

El siglo XIV es un siglo marcado por diversas crisis que afectaron a todos los reinos de la península Ibérica y en general a toda Europa. Las crisis fueron causadas por la baja producción agraria, que derivó en una población hambrienta y débil, mucho más expuesta a las plagas, como la peste negra, que causaron muertes masivas y un importante descenso de la población. Este descenso también hizo que la nobleza se debilitara, ya que recibía menos rentas de sus siervos, y dicha debilidad propició que ya no tuviera la hegemonía política por encima de monarca y clero, hecho que ocasionó diversas guerras civiles y guerras como la Guerra de los Cien Años.

La iglesia, por su parte, también sufrió una crisis importante a causa de su división entre dos papas, uno en Roma y otro en Aviñón, que hizo  que se debilitase su estructura y la población cada vez confiaba menos en ella.  

En este siglo continúa el Mester de Clerecía gracias a la figura de Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, y además, gracias a la labor de Alfonso X en el siglo anterior, se introducen nuevos temas y formas narrativas:

-          -  NOVELA DE CABALLERÍAS: Las novelas de caballerías son novelas fantásticas, con enemigos fabulosos, como por ejemplo dragones, gigantes, etc, donde la acción sucede en espacios fantásticos y desconocidos, tiene la presencia de elementos mágicos y maravillosos y la acción se sitúa en un periodo irreal. Se distinguen de las novelas caballerescas porque éstas son reales, suceden en lugares geográficamente identificados y en un periodo conocido, sin elementos mágicos.
      Se considera su origen en la gran conquista de Ultramar, de finales del Siglo XIII, la cual relata las cruzadas en forma de novela.
La primera obra en castellano de este género es El Caballero Cifar, de 1304.


Página de El Caballero Cífar

-          -  COLECCIONES DE APÓLOGOS O ENXEMPLOS: Son un conjunto de narraciones que tienen una finalidad didáctica y su enseñanza se resume al final, normalmente en unos versos en forma de moraleja.
Las narraciones tienen un hilo conductor argumental, y recogen temas con influencia oriental. Los grandes exponentes de esta forma narrativa son Boccaccio y su obra El Decamerón, Geoffrey Chaucer y Los Cuentos de Canterbury, y el más importante en lengua castellana, Don Juan Manuel y su gran obra, El Conde Lucanor.

                                    Geoffrey Chaucer                                    Boccaccio


Escrito por Cristina González